martes, 30 de noviembre de 2010

Homilía del Santo Padre en la Vigilia por la Vida Naciente



Homilía del Santo Padre en la Vigilia por la Vida Naciente
Sábado 27 de noviembre, en la Basílica de San Pedro:

Queridos hermanos y hermanas,

con esta celebración vespertina, el Señor nos da la gracia y la alegría de abrir un nuevo Año Litúrgico comenzando por su primera etapa: el Adviento, el periodo que hace memoria de la venida de Dios entre nosotros. Todo inicio trae consigo una gracia particular, porque está bendecido por el Señor. En este Adviento se nos concederá, una vez más, hacer experiencia de la cercanía de Aquel que creó el mundo, que orienta la historia y que se ha cuidado de nosotros llegando hasta el culmen de su condescendencia con el hacerse hombre. Precisamente el misterio grande y fascinante del Dios con nosotros, es más, del Dios que se hace uno de nosotros, es cuanto celebraremos en las próximas semanas caminando hacia la santa Navidad. Durante el tiempo de Adviento sentiremos a la Iglesia que nos toma de la mano y, a imagen de María Santísima, expresa su maternidad haciéndonos experimentar la espera gozosa de la venida del Señor, que nos abraza a todos en su amor y nos consuela. Mientras nuestros corazones se dirigen hacia la celebración anual del nacimiento de Cristo, la liturgia de la Iglesia orienta nuestra mirada a la meta definitiva: el encuentro con el Señor que vendrá en el esplendor de la gloria. Por esto nosotros, que en cada Eucaristia, "anunciamos su muerte, proclamamos su resurrección, en espera de su venida”, vigilamos en oración. La liturgia no se cansa de animarnos y de sostenernos, poniendo en nuestros labios, en los días del Adviento, el grito con el que se cierra toda la Sagrada Escritura, en la última página del Apocalipsis de san Juan: “¡Ven, Señor Jesús!" (22, 20).

Queridos hermanos y hermanas, nuestra reunión esta tarde para comenzar el camino del Adviento se enriquece con otro importante motivo: con toda la Iglesia, queremos celebrar solemnemente una vigilia de oración por la vida naciente. Deseo expresar mi agradecimiento a todos aquellos que se han adherido a esta invitación y a cuantos se dedican de modo específico a acoger y custodiar la vida humana en las diversas situaciones de fragilidad, en particular en sus inicios y en sus primeros pasos. Precisamente el inicio del Año Litúrgico nos hace vivir nuevamente la espera de Dios que se hace carne en el seno de la Virgen María, de Dios que se hace pequeño, se convierte en niño; nos habla dela venida de un Dios cercano, que ha querido recorrer la vida del hombre, desde el comienzo, y esto para salvarla totalmente, en plenitud. Y así el misterio de la Encarnación del Señor y el inicio de la vida humana están íntima y armónicamente conectados entre sí en el único designio salvífico de Dios, Señor de la vida de todos y cada uno. La encarnación nos revela con intensa luz y de modo sorprendente que toda vida humana tiene una dignidad altísima, incomparable.

El hombre presenta una originalidad inconfundible respecto a todos los demás seres vivientes que pueblan la tierra. Se presenta como sujeto único y singular, dotado de inteligencia y voluntad libre, además de estar compuesto de realidad material. Vive simultanea e inescindiblemente en la dimensión espiritual y en la dimensión corpórea. Lo sugiere también el texto de la Primera Carta a los Tesalonicenses que ha sido proclamado: “Que el Dios de la paz – escribe san Pablo – os santifique plenamente, para que os conservéis irreprochables en todo vuestro ser –espíritu, alma y cuerpo– hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo" (5,23). Somos por tanto espíritu, alma y cuerpo. Somos parte de este mundo, ligados a las posibilidades y a los límites de la condición material; al mismo tiempo estamos abiertos a un horizonte infinito, capaces de dialogar con Dios y de acogerlo en nosotros. Actuamos en las realidades terrenas y a través de ellas podemos percibir la presencia de Dios y tender a Él, verdad, bondad y belleza absoluta. Saboreamos fragmentos de vida y de felicidad y anhelamos la plenitud total.

Dios nos ama de modo profundo, total, sin distinciones; nos llama a la amistad con Él; nos hace partícipes de una realidad por encima de toda imaginación y de todo pensamiento y palabra: su misma vida divina. Con conmoción y gratitud tomemos conciencia del valor, de la dignidad incomparable de toda persona humana y de la gran responsabilidad que tenemos hacia todos. “Cristo, el nuevo Adán – afirma el Concilio Vaticano II –, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación... con su encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre" (Const. Gaudium et spes, 22).

Creer en Jesucristo comporta también tener una mirada nueva sobre el hombre, una mirada de confianza, de esperanza. Por lo demás la misma experiencia y la recta razón atestiguan que el ser humano es un sujeto capaz de entender y de querer, autoconsciente y libre, irrepetible e insustituible, cumbre de todas las realidades terrenas, que exige ser reconocido como valor en sí mismo y que merece ser acogido siempre con respeto y amor. Él tiene derecho a no ser tratado como un objeto que poseer o como una cosa que se pueda manipular a voluntad, de no ser reducido a puro instrumento a ventaja de otros y de sus intereses. La persona es un bien en sí misma y es necesario buscar siempre su desarrollo integral. El amor hacia todos, además, si es sincero, tiende espontáneamente a convertirse en atención preferencial por los más débiles y los más pobres. En esta línea se coloca la solicitud de la Iglesia por la vida naciente, la más frágil, la más amenazada por el egoísmo de los adultos y por el oscurecimiento de las conciencias. La Iglesia continuamente reafirma cuanto declaró el Concilio Vaticano II contra el aborto y toda violación de la vida naciente: “La vida, una vez concebida, debe ser protegida con el máximo cuidado" (ibid., n. 51).

Hay tendencias culturales que intentan anestesiar las conciencias con motivos pretextuosos. Respecto al embrión en el seno materno, la ciencia misma pone en evidencia su autonomía capaz de interacción con la madre, la coordinación de sus procesos biológicos, la continuidad del desarrollo, la creciente complejidad del organismo. No se trata de un cúmulo de material biológico, sino de un nuevo ser vivo, dinámico y maravillosamente ordenado, un nuevo individuo de la especie humana. Así lo fue para Jesús en el seno de María; así lo ha sido para cada uno de nosotros, en el seno de la madre. Con el antiguo autor cristiano Tertuliano podemos afirmar: “Es ya un hombre aquel que lo será" (Apologético, IX, 8); no hay ninguna razón para no considerarlo persona desde la concepción.

Por desgracia, también después del nacimiento, la vida de los niños sigue estando expuesta al abandono, al hambre, a la miseria, a la enfermedad, a los abusos, a la violencia, a la explotación. Las múltiples violaciones de sus derechos que se cometen en el mundo hieren dolorosamente la conciencia de todo hombre de buena voluntad. Ante el triste panorama de las injusticias cometidas contra la vida del hombre, antes y después del nacimiento, hago mío el apasionado llamamiento del Papa Juan Pablo II a la responsabilidad de todos y de cada uno: “¡Respeta, defiende, ama y sirve a la vida, a toda vida humana ¡Sólo siguiendo este camino encontrarás justicia, desarrollo, libertad verdadera, paz y felicidad!” (Enc. Evangelium vitae, 5). Exhorto a los protagonistas de la política, de la economía y de la comunicación social a hacer cuanto esté en sus posibilidades para promover una cultura siempre respetuosa de la vida humana, para procurar condiciones favorables y redes de apoyo a la acogida y al desarrollo de esta.

A la Virgen María, que acogió al Hijo de Dios hecho hombre con su fe, con su seno materno, con el cuidado solícito, con el acompañamiento solidario y vibrante de amor, confiamos la oración y el compromiso a favor de la vida naciente. Lo hacemos en la liturgia – que es el lugar donde vivimos la verdad y donde la verdad vive con nosotros – adorando la divina Eucaristía, en la que contemplamos el Cuerpo de Cristo, ese Cuerpo que tomó carne de María por obra del Espíritu Santo, y que nació de ella en Belén, para nuestra salvación. Ave, verum Corpus, natum de Maria Virgine!

[Traducción del original italiano por Inma Álvarez, en ZENIT)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

27/11/2010 ¡Vigilia por la vida naciente en toda España y en el mundo entero!


Desde Cruz de San Andrés, animamos a todos los católicos a participar en esta bella y santa iniciativa, propuesta directamente por Su Santidad Benedicto XVI y que está siendo organizada en toda España por nuestra Conferencia Episcopal:

El próximo sábado 27 de noviembre el Santo Padre celebrará en la Basílica de San Pedro una solemne "Vigilia por la vida naciente " coincidiendo con las Primeras Vísperas del primer Domingo de Adviento y en el marco de la cercana solemnidad de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. La Vigilia comprenderá, además de las Vísperas, también la adoración eucarística, para agradecer al Señor que, con el don total de si mismo, ha dado sentido y valor a toda vida humana y para invocar su protección sobre cada ser humano llamado a la existencia .

Es deseo del Santo Padre que en las Iglesias particulares los Obispos presidan celebraciones análogas e involucren a las parroquias, a las comunidades religiosas, a las asociaciones y a los movimientos, por lo que esperamos que sean multitud, las iglesias, parroquias y capillas en las que podamos responder a la llamada a la oración por la vida naciente, de nuestro Santo Padre Benedicto XVI.

Como organización católica especialmente implicada en la defensa de la familia y de la vida del no nacido, animamos a toda la sociedad española, a participar y a rogar a Dios para que se termine este terrible crimen que mata a los niños no natos, aniquila el futuro de nuestra civilización y envenena nuestras almas.

Muy especialmente animamos al resto de entidades que trabajan en la defensa de la vida, para que, aun sabiendo que no son confesionales, se sumen este día a toda la Iglesia. Queremos que España entera sea un clamor por la vida.

Para más información, te sugerimos que entres en contacto con tu secretaría parroquial, donde seguramente podrán orientarte de cuales son las parroquias de tu ciudad, que van a secundar esta vigilia.

No tengamos vergüenza de decirlo bien alto:
¡Somos católicos y creemos en el poder de la oración!

En Cristo Rey
Asociación Cruz de San Andrés, por la vida y la familia
www.cruzdesanandres.org

jueves, 11 de noviembre de 2010

Juegos de género


Publicamos, por su evidente interés, un artículo de Juan Manuel de Prada, muy en sintonía con lo por nosotros publicado, unos días antes: http://www.cruzdesanandres.org/argumentario.php?id=45

JUEGOS DE GÉNERO

Autor: JUAN MANUEL DE PRADA

ABC Día 01/11/2010

COMO todos los totalitarismos que en el mundo han sido, la aspiración primordial de la ideología de género es completar una ingeniería social; esto es, disolver los vínculos naturales que forman el tejido social para, una vez convertido ese tejido en una suerte de papilla informe, sustituir tales vínculos por creaciones artificiosas que conviertan a las personas en lacayos del poder establecido. En su proceso de deconstrucción social, la ideología de género propugna que no existen ni el sexo ni la diferencia sexual como realidades innatas al ser humano; y que sólo existen «géneros», es decir, roles adquiridos, producto de una determinada práctica social. Para cambiar tales roles, la ideología de género ha declarado batalla sin cuartel a la institución familiar, que considera el último bastión de resistencia en su programa de ingeniería social. Y, aplicando el esquema de la lucha de clases marxista a las relaciones familiares, las
presenta como relaciones conflictivas: así, el amor entre los esposos se convierte en relación de dominio, en la que florecen todo tipo de violencias y alienaciones; y, una vez convertida la vida de pareja en campo de Agramante, se pueden desarrollar «políticas de igualdad» que finjan poner coto a las violencias en el ámbito familiar (cuando lo que en realidad pretenden es engendrar dichas violencias), a la vez que «salvan» a los hijos, otorgando al Estado un falso título de legitimidad para encargarse de su educación. Así, la ideología de género se asegura el adoctrinamiento de la sociedad desde la propia infancia.
La obsesión de la ideología de género por la sexualidad de los niños es comprensible. Puesto que la diferencia sexual se considera una «alienación» impuesta desde instancias sociales represoras, el objetivo primordial debe ser combatir todo lo que perpetúa tal «alienación». Para acabar con la diferencia sexual entre hombres y mujeres, es preciso que el sexo de conciba no como algo determinado por el nacimiento, sino como una suerte de «asignatura de libre configuración», que cada quisque elige, según la «orientación sexual» que en cada momento de su vida le pete. Así, convirtiendo la práctica sexual en una actividad meramente lúdica, se construye una nueva utopía de hedonismo que preconiza la consecución de la felicidad a través de la exaltación del deseo sexual, sin límite moral, legal o corporal alguno. Chesterton la vislumbró hace casi un siglo, cuando auguró que no tardaría en proclamarse una nueva religión que, a la vez
que exaltase la lujuria, prohibiese la fecundidad. Tal religión ya ha sido instaurada; y toda la panoplia legal desplegada en los últimos tiempos -reconfiguración de la institución matrimonial, consagración del llamado «derecho a la salud reproductiva y sexual», educación para la ciudadanía y demás flores pútridas de la ideología de género- no tiene otro afán sino otorgar cobertura jurídica a una revolución ideológica que trata de cambiar radicalmente la sociedad, moldeando la esfera interior de las personas.
En esta estrategia revolucionaria debe enmarcarse esta nueva pretensión de controlar el recreo de los niños en las escuelas, mediante el establecimiento de centinelas de género que vigilen los «protocolos de juego» y transmitan «los valores y principios adecuados». Pura y dura ingeniería social que podemos despachar con cuatro risas y cuatro bromas chuscas; pero algún día, no tardando mucho, la risa se nos congelará en la boca, en un rictus de horror. Para entonces, ya será demasiado tarde.

jueves, 4 de noviembre de 2010

¡Ya tenemos tus entradas para la Santa Misa con el Papa en Barcelona!


¡Ven a recoger tus entradas para participar en la Santa Misa con Benedicto XVI!

Las entradas para asistir a la Santa Misa con el Papa en Barcelona, ya están disponibles y pueden ser retiradas en nuestras oficinas de Barcelona, hoy viernes o el sábado por la tarde.

Si lo prefieres, también podremos entregártela el mismo domingo, a las 8 en punto de la mañana en nuestro punto de encuentro, que se sitúa en el cruce de las calles de Barcelona, Balmes con Rosellón. Procurad estar puntuales.

Tened muy en cuenta que habrá huelga de ferrocarriles.
En esta web, tenéis toda la información: http://www.cruzdesanandres.org/firmar.php?idnoticia=36

Si tienes cualquier duda, puedes mandar un correo a cruzdesanandres@cruzdesanandres.org.

Un saludo a todos.
Asociación Cruz de San Andrés
www.cruzdesanandres.org

jueves, 21 de octubre de 2010

La CTC contra el aborto en Sevilla, Barcelona, Tarragona y Pamplona



Sevilla
La Comunión Tradicionalista Carlista convoca a todos sus afiliados y simpatizantes a acudir a manifestar su repulsa al movimiento abortista.

Desde el día 21 (Jueves) hasta el día 24 (Domingo) estaremos pacíficamente y en silencio ante las puertas del Hotel Sol Meliá con nuestra pancarta en las siguientes franjas horarias:

- Jueves 21 de Octubre: De 16,30 a 19,00 horas. Después acudiremos a la hora de oración ante el Santísimo Sacramento que ha organizado el Arzobispado de Sevilla en la Iglesia del Divino Salvador. Recordamos igualmente que la Adoración Nocturna en Sevilla celebrará también el mismo día una Exposición extraordinaria del Santísimo en la Iglesia de San Hermenegildo desde las 10,00 hasta las 18,30 horas.

- Viernes 22 de Octubre: De 16,30 a 19,00 horas.

- Sábado 23 de Octubre: Desde las 9,00 horas de la mañana estaremos presentes a las puertas del hotel, donde esperaremos la hora de la celebración de la Concentración programada.

- Domingo 24 de Octubre: De 9,30 a 14,00 horas. (Fecha y hora de finalización del Congreso abortista).

Si quieren sumarse, pueden contactar e informarse de los detalles de la presencia de nuestros correligionarios en junta@andaluciacarlista.com.


Barcelona



La Comunión Tradicionalista Carlista participará como cada mes, en las concentraciones del 25V de las ciudades de Barcelona

A las 20.30 de la noche en:
C/ Viladomat 158, frente al abortorio Aragón
Concentración junto a las Asociaciones Foro Catalán de la Familia, HO, Profesionales por la Ética y Cruz de San Andrés.


Y de Tarragona,
Convocada por la Comunión Tradicionalista Carlista y por nuestros correligionarios de Cruz de San Andrés:
A las 20.30 de la noche en:
Frente al matadero de nonatos autodenominado “Centro Médico Eire”
En Calle Frederic Mompou 5, Tarragona




Pamplona

Como cada día final de mes, este próximo domingo 31 de octubre, la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra convoca a todos sus militantes a manifestarse Frente frente a la Diputación Foral y a las 20:00 h. para protestar contra el apoyo institucional en Navarra a esta siniestra lacra del s. XXI

La Comunión Tradicionalista Carlista, en marcha por la vida.

jueves, 7 de octubre de 2010

Los carlistas recibiremos y acompañaremos al Santo Padre en Santiago y en Barcelona





La Comunión tradicionalista Carlista anima a todos sus afiliados y simpatizantes a acompañar al Santo Padre en su próxima visita a las ciudades de Santiago de Compostela y de Barcelona, durante los días 6 y 7 de noviembre próximos.



La Junta Regional de Cataluña y nuestro Delegado en Santiago, están solicitando los permisos pertinentes, para lo cual y debido a las necesarias medidas de control y de seguridad deseadas por los respectivos obispados, es necesario que nos hagáis llegar cuanto antes a la Secretaría Técnica (por correo electrónico o llamando al 913994438):



-Nombre y apellidos de cada asistente

-El número de DNI (de los miembros familiares que lo tengan)

-La dirección de domicilio que aparece en el DNI (sea o no la actual).



Desde Barcelona nos avisan de las principales citas previstas e insisten en que no os olvidéis de vuestras banderas, especialmente de lasespañolas con el Sagrado Corazón, que son las ya están apareciendo en los carteles y pegatinas que reproducimos al pie de esta nota y que han sido realizados por nuestra nueva organización de caracter social "Cruz de San Andrés":
www.cruzdesanandrés.org


Día 6, El Santo Padre llega a Barcelona a las 21h
20:00 Concetración en la Plaza de la Catedral, donde habrá rezo del Rosario por el Santo Padre y el fruto espiritual de su Viaje apostólico a Barcelona, el Papa pasa la noche allí, en el palacio episcopal y…
21:45 Llegada del Santo Padre al Palacio Episcopal…

DIA 7: CONSAGRACIÓN DE LA SAGRADA FAMILIA.10:00 Misa en la Sagrada Familia.
12:00 Rezo del Ángelus.
13:30 Comida (para quienes lo deseen y nos avisen, tendremos bolsas de almuerzo con bocatas y bebidas, a inmejorable precio)
18:30 Despedida del Santo Padre en el Prat
19:15 Sale el Avión



En breve os daremos mayor información.

Comunion Tradicionalista Carlista

Delegación de Vida y Familia



viernes, 24 de septiembre de 2010

BBXVI: Bendición para las familias españolas



La firme voluntad de la Asociación Católica Cruz de San Andrés con respecto a la visita del Papa es ofrecerle la mejor acogida; pero no sólo externa, sino también interior. El Santo Padre nos ha de encontrar preparados espiritualmente para obtener de esta visita el mayor provecho para la Iglesia.

Por ello, entre los carteles que hemos editado en CRUZ DE SAN ANDRÉS con ocasión de la visita del Papa a Barcelona, tiene especial significación el que llevará por lema “Benedicto XVI – Bendición para las familias españolas”.

Ello es así porque, aún sin conocer el contenido de los discursos del Papa en esta visita, sabemos que la humanidad tiene la perentoria necesidad de que el Santo Padre hable de la institución natural que es la FAMILIA cristiana; y por tanto, tenemos la absoluta seguridad de que así lo hará.

¿Y por qué es tan perentorio que el Papa hable en Barcelona de la familia cristiana? La primera razón es que la voz del Papa es la voz más potente y la más clara de cuantas defienden la Ley Natural, de tal manera que se impone por su misma fuerza, tanto a católicos como a no católicos. Lo estamos viendo en sus encíclicas, referente indispensable no sólo del pensamiento católico, sino también de la filosofía humanista sobre la que se sostiene toda la civilización occidental. Y lo vemos también en los luminosísimos discursos que pronuncia con ocasión de sus viajes. En todo el mundo se escucha con respeto y a menudo con admiración, la doctrina de la Iglesia Católica.

Lo acabamos de ver en Inglaterra, uno de los feudos del anticatolicismo. Aunque le esperaban con las uñas afiladas; se han rendido a la humilde brillantez con que ha expuesto ante los agnósticos y los escépticos, la necesidad que tienen de la doctrina católica, también sus enemigos.

El Santo Padre ha dejado claro, por ejemplo, que no se puede separar la política de la moral, porque esta última es una construcción eminentemente religiosa y sin ella, la política se vacía totalmente de sentido y de contenido. Por ello, no es intelectualmente aceptable ni sostenible el empeño del racionalismo por separar la fe y la razón, como si fuesen antagónicas e inconciliables. Es un error que la política se desentienda de la religión y se esfuerce por relegarla al ámbito de lo exclusivamente privado. A estas alturas de las ciencias humanas, eso es un evidente disparate. Son las verdades del barquero que, dichas por el Papa, resplandecen por el mundo entero con un brillo sorprendente.

Seguramente que alguien más proclama esas grandes verdades, pero no se le oye. Benedicto XVI, además de ser escuchado por ser la cabeza de la Iglesia católica, es también respetado y atendido por la enorme autoridad moral acumulada a lo largo de una dilatada vida de estudio, que ha fructificado en numerosas publicaciones. Ratzinger era ya una de las grandes firmas de la iglesia y era reconocido como una de las inteligencias más preclaras mucho antes de alcanzar su posición actual. Su discurso de articulación de la razón y la fe y de la necesidad inexcusable de la religión y de la moral en la vida cívica y en la política, lo tiene tan elaborado a lo largo de sus obras, que fluye de su pluma y de su boca como verdades incontrovertibles, al alcance de doctos e indoctos.

Por ello, los católicos esperamos con impaciencia las palabras del Papa sobre la FAMILIA, que con toda seguridad marcarán un antes y un después. Tras las palabras de Su Santidad, las cosas ya no serán igual. Los católicos nos sentiremos espoleados por el Santo Padre a defender la familia y la vida con aún más valentía y con aún mayor claridad de ideas; y los no católicos, tendrán que acomodar sus razones a las grandes verdades del Orden Natural que proclamará el Santo Padre en sus discursos.

En cuanto al calificativo de “españolas” y no de “cristianas” para las familias, la razón es que el modelo occidental de familia -y por tanto también el español- siempre será el modelo cristiano, que como ya hemos dicho, coincide con el defendido por el Derecho Natural. Es evidente que al salir el Papa en defensa de la familia cristiana, pone su atención en todas las familias construidas sobre este modelo, que es el único defendible desde el Orden Natural. Observemos como contrapunto, como el modelo poligámico musulmán nada tiene que ver con nuestro modelo de familia, algo que podemos apreciar si comparamos en como mientras en el cristianismo sí se ha trabajado a fondo el respeto y la igualdad entre el hombre y la mujer, el islamismo ha trabajado precisamente en la dirección contraria.

En resumen, que el edificio tradicional de la familia occidental es cristiano desde sus mismos cimientos, que es el que concuerda con el Orden Natural y por tanto, que es el que hemos de defender y exportar al mundo entero, como garante de la libertad de todos y cada uno de sus miembros y como fuente de respeto y de amor entre todos ellos.


Mariano Aranal
Secretario Cruz de San Andrés
www.cruzdesanandres.org
http://www.vidayfamilia.es/argumentario.php?id=35