domingo, 23 de octubre de 2011

Manifiesto para las concentraciones contra el aborto del 25 de octubre de 2011, en España e Hispanoamérica




Buenas tardes a todos los valientes defensores de la vida, que hoy os dais cita en multitud de ciudades de las Españas. Y hablo de las Españas y no de España, pues también en algunas ciudades de Hispanoamérica se va a leer este manifiesto, y justo es que nosotros, defensores de la verdad y de la vida, nos reconozcamos todos como hijos de una misma PATRIA HISPANA , aun encontrándonos hoy separados en multitud de naciones.

Hace ya muchos años que se iniciaron estas concentraciones por la vida y es posible que algunos piensen que nuestra lucha está abocada al fracaso, pues desde hace aun más tiempo, la sociedad occidental está empeñada en irse por el sumidero del egoísmo y de la amoralidad.

Pero lo cierto es que vuestra presencia hoy aquí y en tantos otros lugares de las tierras hispanas, es prueba evidente de que en nuestra sociedad aun quedan QUIJOTES que, sin esperar nada a cambio, están dispuestos a luchar por la justicia y por la verdad.

Y ninguna lucha es tan necesaria y tan justa como la de terminar con el aborto, pues el aborto es la derrota del sagrado amor de la maternidad, y el triunfo social del egoísmo y de la crueldad.

Una sociedad deshumanizada por el aborto es una sociedad abierta al infanticidio , a la desesperanza y al mal más absoluto. Todos sabemos que cuando una chica aborta, algo se rompe en su alma. Pero la sociedad prefiere callar y mirar para otro lado, para no sentir la vibración desgarradora que se agiganta en el silencio de su alma, hasta estallar en lo infinito.

Sí, la sociedad calla estúpidamente, esperando que ese grito inaudible, pero que hiela los corazones hasta hacerlos insensibles a todo amor y a todo sufrimiento humano, pase de largo y sin consecuencias.

¡ Pero el mal no pasa de largo! Solo la sangre infinitamente inocente de Cristo, puede acallar el grito inenarrable de cada criatura, también inocente, asesinada en el seno de su madre.

Y es por eso que el venturoso y radiante día en el que por fin nos encontraremos delante de Cristo para ser juzgados, todos nosotros podremos ver un enorme ejército de INOCENTES que, junto al blanco ejército de los mártires de la fe, nos mirarán con amor, y FELICES, le dirán a Dios:

¡ESTOS SON LOS QUE NOS CONSOLARON! ¡ESTOS SON LOS QUE POR NOSOTROS LLORARON Y FUERON PERSEGUIDOS, ESCUPIDOS, INSULTADOS, GOLPEADOS, HUMILLADOS! … ¡ESTOS SON LOS QUE NO CALLARON!

Sin duda acertó Martin Luther King al decir que “nuestra generación no se lamentará tanto de los crímenes de los hombres perversos, SINO ¡POR EL ATRONADOR SILENCIO DE LOS HOMBRES BUENOS” !

La democracia liberal y sus políticos, empeñados en comprar nuestro “voto”, han edificado un altar al hedonismo en el corazón de cada hombre y de cada mujer. Y cada uno de nosotros, infelices, nos hemos deleitado con las “dulces” uvas de la sociedad de los “derechos”, de la “igualdad”, del “todo vale”… del consumismo, de la moda, de la riqueza, del “sexo libre”, de la vanidad, del engreimiento… y de la fiesta interminable.

Y como consecuencia, si no hemos educado a nuestros hijos en la austeridad, en la verdad de las cosas, en la entrega amorosa y en el esfuerzo personal… ¿Habremos luego de sorprendernos de su incapacidad para aceptar las consecuencias de sus propios actos? ¿Acaso no llevan desde la infancia huyendo de las responsabilidades y de la realidad de la vida?

Acaso les hemos enseñado a amar y a consolar el dolor ajeno… ¿O solo a “disfrutar de la vida” o como mucho, a estudiar para “triunfar”?

¡Expliquemos la VERDAD de las cosas a nuestros hijos!: La vida no es “para disfrutarla” ¡La vida es para aprender a amar! Y amar es dar, sin esperar nada a cambio.

No está la dignidad en ser servido, ¡la dignidad está en servir! Por eso nada nos es más precioso que la vida de nuestros hijos. Nada nos ha hecho jamás más felices que su primera sonrisa, su primera palabra, su primer beso… su primer abrazo.

Digamos claro a los políticos, que no todo vale.

Los políticos se deben a la sociedad y por tanto, no les es moralmente lícito hacer leyes injustas, por muchas riquezas y por mucho apoyo social que ello les reporte. Si atroz les parece a estos judas el aplicar la pena de muerte a un asesino pederasta ¿No les debería de parecer aun más atroz, el asesinato brutal y sangriento de un niño indefenso en el vientre de su madre?

¿Cómo es posible que en la “católica” España no exista ni un solo partido con representación parlamentaria, que exija terminar con la monstruosa legalidad de cualquier infanticidio en el seno materno?

¿Y el “rey”? ¿No debería de ser la primera obligación de un monarca, el velar por la vida y el bienestar de los más débiles? ¿Puede un pueblo respetar a un “rey” capaz de firmar una Ley infame, que garantiza como derecho de las “madres”, el infanticidio de sus propios hijos aun no nacidos?

Y la jerarquía de la Iglesia ¿No debería de condenar con mucha más contundencia a los políticos causantes y/o, consentidores de tanto mal?

Toda vida merece ser vivida y nadie, y menos que nadie el Estado, tiene derecho a matar a un inocente. No debemos depositar ninguna esperanza en los poderosos del Sistema, pues sus corazones solo entienden de “posibilismos” y de “comprar voluntades”. Por eso y a imitación Herodes, quienes desde el poder debieran garantizar y proteger las vidas de los más débiles, son precisamente quienes legalizan su exterminio. No existe para ellos, ni la verdad ni la justicia.

Me dirán: ¿A quien recurrir entonces?

A los jóvenes más íntegros, a las gentes humildes y especialmente, al más inocente de los niños. Arranquemos de nuestros corazones el altar al egoísmo que políticos inmorales allí nos instalaran, y preparemos en su lugar un humilde pesebre de amor y de servicio, donde almacenar tanta dulzura como podamos encontrar, para arropar con ella al niño, que pronto ha de llegar.


En Cristo Rey...

Efrén de Pablos García
Presidente de la Asociación Cruz de San Andrés

domingo, 16 de octubre de 2011

Muestra tu solidaridad con los cristianos coptos perseguidos en Egipto


El Papa Shenouda III, máxima autoridad de la Iglesia Copta de Egipto, que para evitar enfrentamientos entre cristianos y musulmanes suele ser muy comedido en sus declaraciones, realizó el pasado miércoles un duro sermón en el que rechazaba las acusaciones vertidas contra los coptos desde el consejo Militar de Egipto , según las cuales, fueron los coptos quienes atacaron a las tropas situadas frente a la Televisión gubernamental, limitándose los soldados a “protegerse de los ataques” de los cristianos, (aseveraciones que han sido completamente desmentidas por una gran cantidad de testigos).

Y no solo rechazó las falsas acusaciones gubernamentales: Su Santidad Shenouda III se refirió a los al menos 31 cristianos allí asesinados como “mártires de la fe” , recordando que: “Nuestros hijos caminaron desde Shubra hasta Maspero” (sede de la TV egipcia en El Cairo), que se encuentran a mucha distancia, en una marcha absolutamente pacífica (a pesar de las muchas provocaciones de musulmanes extremistas) y sin armas de ningún tipo". A continuación subrayó que “esta masacre no tiene precedentes en la historia reciente de la Iglesia copta” e hizo saber, que “los informes médicos confirman que la muerte de dos tercios de las personas asesinadas el domingo fue causada por disparos de armas de fuego militares y que casi la totalidad de los restantes, murieron aplastados por las ruedas de los pesados vehículos del ejército, cuando estos se arrojaron a toda velocidad entre la multitud” sin haber mediado inicialmente provocación alguna (en nuestra web pueden ver el video “Tropas egipcias atropellan cristianos “que lo atestigua). \"Estos mártires son nuestros amados hijos y su sangre nos es preciosa. Junto a todos los obispos, sacerdotes y monjes, rezaremos por ellos y sabemos que Dios perdonará sus pecados\". Durante el sermón, algunos fieles mantenían en alto y por encima de sus cabezas, las prendas empapadas de sangre de estos nuevos mártires de la fe.


Entra en nuestra alerta, firma y envía nuestra carta dirigida al Papa Shenouda III , para que nuestros hermanos coptos sepan que todos los cristianos de occidente nos solidarizamos con ellos y que la sangre martirial de nuestros hermanos egipcios no está siendo derramada en balde, pues su sacrificio les hace copartícipes de la Pasión de Cristo y luz del mundo: http://www.cruzdesanandres.org/firmar.php?idnoticia=89

sábado, 15 de octubre de 2011

CURSO A DISTANCIA ACREDITADO “TRASTORNOS DE ANSIEDAD EN FARMACIA COMUNITARIA”



La angustia o ansiedad no es un trastorno necesariamente patológico. Aparece ante cualquier posibilidad de amenaza física o psicológica. Un cierto nivel de ansiedad presente a diario es normal y necesario, pues nos permite responder a diversos retos: mejora el rendimiento en el trabajo, los estudios, etc.; el problema es cuando sobrepasa niveles tolerables y se convierte en un problema patológico que dificulta o impide el normal funcionamiento socio-laboral.

Pero el ritmo de vida en nuestra sociedad es antinatural, fruto de una sociedad cada vez más deshumanizada, competitiva y materialista, pues tanto el liberalismo como la social democracia occidental, han dejado de tener al hombre y a la familia como referente primordial de sus esfuerzos y han colocado en su lugar a la economía… y a la cuenta de resultados de los grandes capitales.

Como resultado, vivimos en una sociedad injusta e insolidaria, insegura, sin valores éticos ni religiosos, que adolece de una crónica falta de perspectivas laborales, y donde la familia, ese lugar donde todo ser humano debería de aprender a amar y a ser amado, está en crisis permanente.

No es de extrañar que una sociedad que se ha olvidado de Dios, haya terminado por olvidarse del hombre. Estas son las consecuencias médicas directas: los trastornos de angustia o ansiedad, en general, afecten ya a más de un 6 % de la población, supongan un 20 % de las consultas de Medicina General y lo que es peor, el suicidio es ya la primera causa de muerte entre los jóvenes ¡Por encima de los accidentes de tráfico! ¡¡¡Pero nuestra sociedad OCULTA LOS DATOS DE SU EVIDENTE FRACASO!!!!

El paciente ansioso se suele mostrar generalmente asustado y sin control de sí mismo. El entorno familiar y social debería apoyar al paciente, pero ya hemos visto que la desestructuración social fruto del liberalismo materialista y del socialismo deshumanizador, han deshecho los núcleos familiares o sociales hasta tal punto, que cada vez se hace más necesaria una buena formación de los farmacéuticos (como profesionales de la Salud con contacto frecuente con quienes padecen algún tipo de trastorsno de ansiedad), para ayudar a tranquilizarlo, animarle a que manifieste sus miedos y preocupaciones y a que acuda a su médico de cabecera. Se le debe explicar el origen de sus síntomas, hacerle ver que no va a perder la razón ni sufrir un ataque cardiaco. El paciente que sufre un trastorno de ansiedad, puede no reconocer su situación y pensar que acudir a los servicios sanitarios es un síntoma debilidad o de “locura”. Hay que explicarle que el problema tiene unas causas que se pueden controlar, manejar y/o tratar. Buscar la ayuda médica no es una claudicación, es un signo de fortaleza y de valor para afrontar y corregir el trastorno.

La Asociación Cruz de san Andrés ofrece realizar el curso de formación acreditado por la Comisión de Formación Continuada del Ministerio de Sanidad, TRASTORNOS DE ANSIEDAD EN FARMACIA COMUNITARIA, a sus colaboradores, simpatizantes y a todo aquel profesional de la sanidad que quiera conocer de forma técnica qué son, cómo se evitan, cómo se tratan y qué secuelas pueden causar los diferentes trastornos de ansiedad. Es una información científica, veraz y aséptica dirigida a licenciados en Farmacia, a la que puedes acceder desde este enlace

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿Quieres asistir a la Primera Asamblea de la Asociación Cruz de San Andrés?


El 15 de septiembre del pasado año, nuestra asociación se dio a conocer e inició oficialmente sus actividades. Así pues, este próximo jueves día 15 de septiembre, celebraremos nuestro primer aniversario, motivo por el cual hemos preparado el que lógicamente va a ser también, nuestro primer anuario.

Entra e inscríbete para asistir a la primera asamblea anual de ACSA

http://www.cruzdesanandres.org/firmar.php?idnoticia=81

domingo, 4 de septiembre de 2011

La democracia solo es aceptable para un cristiano, previo sometimiento al Orden Natural


Los cristianos y especialmente los católicos, debemos esforzarnos para que nuestras sociedades “democráticas” redescubran en la Ley Natural, el fundamento previo e imprescindible sobre el que han de basarse todas nuestras leyes , nuestro Sistema político y en general, toda nuestra convivencia social. Benedicto XVI resumió el 30 de marzo del 2006la Ley Natural, en lo que llamó los cuatro “Principios No Negociables ”.

Los católicos sabemos que para evitar los desmanes del poder, estos cuatro principios jamás deben ser ignorados, ni deben de estar sometidos a los volubles deseos de las manejables mayorías sociales. Por el contrario, estos cuatro principios deben estar muy presentes en cualquier sistema político y requieren ser defendidos en toda sociedad, sea o no cristiana, que busque realmente la justicia y que desee servir y dignificar la vida de cada ser humano.

Pero la democracia liberal, en su absurdo relativismo y contraviniendo el Orden Natural, asume como ley cualquier deseo mayoritario de sus votantes, supeditando directamente los conceptos del bien y del mal, a la voluble decisión de las masas sociales que, para colmo, suelen ser manejadas a su antojo por las ocultas manos de los magnates que dominan los poderosos medios de comunicación.

Consecuencia de esa falta de un “anclaje” moral que padecen las democracias occidentales, es que las democracias tienden inexorablemente a perjudicar a sus individuos socialmente más débiles , como es el caso de las minorías raciales, de los no natos, de los ancianos y/o de los enfermos.

Como ejemplos de ello podemos citar al nazismo y a sus monstruosas políticas sociales, dado que Hitler y su “Partido Nacional Socialista Obrero Alemán ”, alcanzaron democráticamente el poder en 1933, en unas elecciones en las que obtuvieron más del 44 % de los votos. (No creemos necesario recordar las consecuencias de su monstruosa política social).

Otros ejemplos más cercanos en el tiempo y el espacio, los tenemos en el dictador Hugo Chavez de Venezuela o en el propio Zapatero , que aupado por uno de los dos grandes partidos del Sistema en España y apoyado incondicionalmente por la mayoría de los grandes medios de comunicación social (es decir, por la masonería), ha sido capaz, mediante una retórica simplona y repitiendo constantemente mensajes “buenistas” y “políticamente correctos”, de obtener el apoyo mayoritario de nuestra sociedad durante casi ocho años, dando lugar a leyes tan infames y contranatura, como la Ley de Identidad de Género (que permite cambiar el DNI de nombre a mujer y viceversa, sin siquiera haber pasado por el quirófano), la Ley de igualdad de género, (que criminaliza al hombre frente a la mujer, antes de juicio alguno), o la del aborto actual (aunque esta no es mucho peor que la anterior, defendida actualmente por el PP).

Los cuatro Principios definidos por S.S. Benedicto XVI como “No Negociables” son, por tanto, también imprescindibles en democracia, para evitar con ellos que la estupidez o el egoísmo de las mayorías y/o de los económicamente más fuertes, puedan llegar a convertir sus deseos en criterio, hasta el punto de llegar a trastocar socialmente, los mismos conceptos del bien y del mal.

En consecuencia, podemos asegurar que si no existe un mínimo marco de principios incuestionables que nos protejan a todos y asumidos como previos a cualquier voluntad democrática de las mayorías, toda monstruosidad social es posible en una democracia liberal.

Ese marco mínimo que no debe de traspasar el «relativismo ético» de ninguna democracia, es el de la Ley Natural : esa «norma escrita por el Creador en el corazón del hombre», que le permite distinguir entre el bien y el mal.

Hoy más que nunca y para luchar por el Reinado social de Cristo , es necesario que los católicos superemos nuestros individualismos , que venzamos el trasnochado enfrentamiento entre “izquierdas y derechas”, así como la falaz teoría del “mal menor” o el miedo a que nos denominen “ultras”. En una sociedad en la que somos minoría, debemos de encontrar la fórmula que nos permita aunar el voto de todos aquellos que defendemos íntegramente la Ley Natural, para que podamos ser, también en lo político, “la sal de la tierra”.


Efrén Pablos García
Presidente de la
Asociación Cruz de San Andrés

jueves, 1 de septiembre de 2011

¡Denunciamos que el PP de Madrid financia a las violentas asociaciones que participaron en la manifestación anti-Papa!



El PP del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid, financia a la mayoría de las entidades anticatólicas que, coincidiendo con la visita del Santo Padre, protagonizaron la patética y violenta manifestación anti-Papa del día 17 de agosto en Madrid.

Firma nuestra alerta contra Esperanza Aguirre y a Aberto Ruiz Gallardón, exigiendo que den a conocer las cantidades entregadas durante los últimos años a dichos grupos y solicitando que en adelante cambien su política de ayudas y subvenciones para evitar que entidades que fomentan el odio y el guerra-civilismo, sigan financiándose con un dinero que debería de servir para ayudar a las familias españolas más necesitadas.http://www.cruzdesanandres.org/firmar.php?idnoticia=78

jueves, 4 de agosto de 2011

Ante las próximas elecciones: Un católico no puede dar por bueno nuestro actual Sistema político de poder y aun menos, a los partidos que lo defienden


La Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo y consecuentemente, en ella solo cabe la Verdad, por muy políticamente incorrecta que esta sea. Ello implica que aun cuando las consecuencias fuesen extremadamente negativas e incluso se llegase a la persecución y al martirio, la Iglesia católica no puede aceptar el error o la mentira. Por defender la Verdad frente al error en regímenes opresivos como el marxista o el islamista, miles de nuestros hermanos están siendo asesinados cada año ¿Qué derecho tenemos los españoles (y muy especialmente los catalanes) a manchar con nuestra cobardía a nuestra Santa Madre Iglesia?

Los que somos conscientes de ello y muy especialmente nuestros pastores, no debemos ocultar por más tiempo a los hijos de la Iglesia , que el Sistema democrático liberal que padecemos, en cuanto que supedita toda norma moral a la decisión de las siempre cambiantes mayorías sociales de un país, tiende a relativizar la ética e incluso los mismos conceptos del bien y del mal.

Así lo enseñaba Su Santidad Juan Pablo II al decir que “En la base de los valores no pueden estar provisionales y volubles « mayorías » de opinión, sino sólo el reconocimiento de una ley moral objetiva que, en cuanto « ley natural » inscrita en el corazón del hombre, es punto de referencia normativa de la misma ley civil”.

Distinto sería si la democracia liberal defendiese el Orden Natural (que tan acertadamente definiera S.S. Benedicto XVI como “Principios no negociables”) como algo inamovible, previo a cualquier debate social y jamás sujeto a los deseos partidistas de las cambiantes mayorías sociales. Pero desgraciadamente ello no es así, y aunque como católicos consideramos importantísima la responsable implicación de la ciudadanía en las tareas políticas y de gobierno, jamás deberíamos de haber legitimado con nuestro apoyo, un sistema político que niega por arriba los derechos de Dios y por abajo, los derechos (y la vida) de los niños que aun se encuentran en el vientre de sus madres. Y es que aunque hay multitud de materias en las que el Sistema democrático-liberal muestra una clara tendencia a la perversión de la ética social, el del aborto es el más clamoroso ejemplo de relativismo moral que podemos encontrar. Sobre él nos centraremos para desvelar la maldad del Sistema político que padecemos:

De entrada conviene hacer una puntualización: Un sistema político puede ser más o menos acertado, pero son sus líderes los que decidirán, con su actuación, que el mismo sea moralmente aceptable o no.

En el caso concreto de España y en relación con el crimen legal del aborto, los líderes del Sistema forzaron el debate público sobre el feticidio “hasta en la sopa”, pues la sociedad estaba muy mayoritariamente en contra de ese drama social hasta tal punto, que para justificar su insistencia publicaban continuamente falsas estadísticas que hoy sabemos que multiplicaban por cien (y en algunos casos o hasta por mil) el número real de abortos ilegales que se cometían en España.

Ese interés de los líderes del Sistema en la legalización del aborto en España, ha existido desde los albores del Sistema democrático liberal. (Es interesante señalar, que nuestros hermanos hispanoamericanos están sufriendo en la actualidad y en casi todo su continente, una campaña muy semejante a la que en su día sufriésemos los españoles)

Por el contrario, la inmensa mayoría de la ciudadanía española (igual que hoy la iberoamericana ) no aceptaba el aborto. Así, cuando en 1978 se celebró la consulta popular para la aprobación de la Constitución española y los partidos realmente católicos proclamaron a los 4 vientos, aun con sus escasísimos medios, que “la Constitución era abortista y divorcista” (uno de cuyos carteles que preside este artículo), el entonces Presidente Adolfo Suarez se vio forzado a aparecer en la televisión para mentir, que Dios le perdone, insistiendo en que “la constitución no era ni abortista ni divorcista”.

Todos los partidos del Sistema han jugado a traer el aborto a España; unos declarándose abiertamente abortistas (como es el caso de PSOE) y otros, como CiU o el PNV, jugando a la ambigüedad y dando a sus representantes absoluta “libertad de voto”… ¿”Libertad de voto” de unos partidos supuestamente cristianos y ante un Mal absoluto como el de despenalizar el infanticidio de los no natos?

Especialmente sangrante es el caso del PP (antes AP) y de su directiva que, mintiendo a sus votantes, a sus afiliados e incluso seguro que a muchos de sus cargos públicos hasta lo nauseabundo, declaraban que su partido era contrario al aborto y que estaban dispuestos a su eliminación, para así poder atraerse al voto católico (yo mismo confieso haberles votado en multitud de ocasiones), cuando la realidad es que, como confesara recientemente el que entonces fuese su líder, D. Fraga Iribarne , ellos nunca fueron partidarios de terminar con la Ley de despenalización del aborto española (que produjo más de 1.000.000 de feticidios legales en dos décadas).

En consecuencia, no es de extrañar que el PP, que en contra de lo que opinan la mayoría de sus votantes y afiliados es relativista, progay y abortista, una vez instalado en el poder (con Jose María Aznar), en vez de restringir o impedir el aborto, le diera alas.

Y me dirán ¿A qué viene ese evidente interés del poder político del Sistema en instalar el aborto en España? Pues a que una sociedad que convive con el crimen nefando del infanticidio está conculcando el mismo derecho a la vida de los más débiles y en consecuentemente, tiende a relativizar también cualquiera otro de sus valores éticos y morales.

Una sociedad que es capaz de aceptar el asesinato del más débil e inocente a manos del más fuerte y egoísta, es una sociedad que puede aceptar cualquier inmoralidad. Y evidentemente, una sociedad egoísta e inmoral es muchísimo más individualista que cualquier sociedad con valores morales sólidos y es ese egoísmo lo que desestructura y debilita todo el entramado social que crean los cuerpos intermedios entre el hombre y el Estado (empezando por las familias) y termina por dejar al individuo cada vez más solo y desamparado ante el Poder del Estado, que en contrapartida tiende a expandirse y a ir usurpando las funciones que la sociedad, que ya debilitada, es incapaz de defender su terreno.

Notorios ejemplos de lo anterior los encontramos en multitud de leyes y legislaciones que, para mayor control del Estado, atentan la libertad educativa de los padres, que es uno de los puntos no negociables del Orden Natural, con la imposición de asignaturas como la de “ciudadanía”, dificultando el acceso a colegios concretos, discriminando la asignatura de religión en la enseñanza pública, perjudicando con leyes injustas la elección de una educación diferenciada, señalizando (es decir, COSIFICANDO) a nuestros hijos con una hipersexualización de la vida estudiantil, obligándoles a aceptar como buenos conceptos contra-natural como son las ideologías de género…

Consecuentemente, la siguiente sentencia puede ser una declaración impopular, pero también es, sin duda, una Verdad inmutable en el tiempo:
El Sistema democrático liberal, tal y como lo conocemos y mientras no respeta la Ley Natural como una realidad previa al debate político, es perverso en sí mismo y no puede ser aceptado como moralmente válido por un católico.

Se hace imprescindible denunciar que no solo un buen número de políticos católicos han consentido erradamente (por motivos más o menos nobles) con el Sistema democrático liberal hasta el punto de transigir cuanto menos en algún grado con el aborto; también entidades cívicas católicas lo han hecho.

Y lo que es infinitamente peor: La misma jerarquía de Iglesia católica se ve salpicada por este escándalo (especialmente en Cataluña, previamente envenenada por la pseudos religión nacionalista) , fruto de su errado aconchabamiento con el poder político del sistema democrático liberal que padecemos.

Algún día, y no crean que muy lejano, quienes detentan el poder del Sistema encontrarán la manera de perseguirnos e incluso de ilegalizarnos… por nuestra negativa a reconocer la “bondad” de la homosexualidad, por negarnos a “respetar” los deseos de quienes circunstancialmente desean que se les aplique la eutanasia, por desobediencia civil ante leyes injusta como la del aborto, por predicar contra la ideología de género , por “atentar contra el planeta” al tener demasiados hijos… La Iglesia está llamada a dar fruto. Para dar fruto ha de defender la Verdad. Defender la Verdad en un mundo que se niega a creer en ella, nos llevará hacia el martirio . No lo olviden.

Y que Dios perdone a los tibios …
“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca” Apocalipsis 3:15-16


Nosotros, por nuestra parte, promoveremos la unidad política de los católicos, en torno a la Plataforma electoral de los Principios No negociables . A ellos nos pondremos en los próximos días.

Para terminar y reafirmar lo aquí expuesto, les dejo con uno de los más emocionantes, acertados y proféticos textos jamás escritos en España, sobre el tema que nos ocupa:
LEGITIMACIÓN DE UN CRIMEN. ABORTO PRÁCTICAMENTE LIBRE
Mons. José Guerra Campos, 13 de julio de 1985

No dejen de leerlo, por favor. En la entrada podrán acceder, además, a multitud de enlaces sobre esta noticia

Atentamente:
Efrén de Pablos García
Presidente de la Asociación Cruz de San Andrés