martes, 27 de abril de 2010

A la carcel por intentar que su empleada abortara

De Hispanidad.com: http://www.hispanidad.com/noticia.aspx?ID=135346

Por fin, una sentencia ejemplar: 19 meses de prisión por intentar que su empleada abortaraAl parecer, los jueces no se creen la milonga de que abortar es un derecho

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Hispanidad, viernes, 09 de abril de 2010
El caso refleja perfectamente algo que se ha dicho muchas veces y que el gran público no parece dispuesto a creer: el aborto es una estrategia machista para controlar a la mujer.

La situación más frecuente es la del chico que deja embarazada a la chica y luego se desentiende, pero en esta ocasión se trataba del encargado de un restaurante de Gerona que pretendía que una de sus camareras abortara, con el despido como amenaza, claro. Esa desprotección de la mujer embarazada es mucho más palpable que las supuestas diferencias de salario y alcanza aquí sus cotas literalmente más sangrantes.

La empleada se resistió, fue despedida y denunció a su jefe. El Juzgado de lo Penal número 5 de Gerona ha condenado al responsable a 19 meses de prisión y a pagar una multa de 6.000 euros en concepto de reparación del daño moral. Todavía quedan jueces con dignidad que no se tragan lo de que el aborto es un derecho o eso de que lo que hay dentro de la mujer es un ser vivo, pero no humano.

jueves, 8 de abril de 2010

Ni guardaré, ni haré guardar la Ley del Aborto

Por su interés, copiamos íntegramente el siguiente artículo de D. Julio Gómez Bahillo, Secretario General del Partido Carlista de Cataluña:

Ni guardaré, ni haré guardar la Ley del Aborto


He visto la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, y la he entendido. Por eso, ni aunque me lo manden, no pienso guardar ni hacer guardar esta ley orgánica, por mucho que lo imponga el Parlamento, ni por más sancionada que esté por parte de la jefatura del Estado.


Después de cuarenta años en el combate por los derechos humanos, anteponiendo mi DNI y mi nombre y dos apellidos en la lucha contra la pena de muerte, a través de las acciones urgentes de Amnistía Internacional y de otras muchas acciones, me es imposible inhibirme ante la programación criminal que representa el aborto considerado como un derecho. Máxime, cuando tras el aborto, el socialismo promete ya la eutanasia como nueva maniobra de distracción, a la cabeza de la cual se encuentra la consejera Marina Geli, de la Generalidad de Cataluña.

La Ley promovida por el Gobierno socialista, fue aprobada en el Senado por cuatro votos de diferencia gracias al apoyo nacionalista, que incluye al PNV y a CiU. Este conglomerado nacional-socialista ampara la eugenesia prenatal, al permitir el aborto hasta las 22 semanas cuando exista “riesgo de graves anomalías en el feto” y sin límite temporal alguno cuando se detecten “anomalías incompatibles con la vida” o “enfermedades extremadamente graves e incurables en el momento del diagnóstico”.



Hoy en día es incuestionable, científicamente, que, desde el momento de la concepción, el nuevo ser humano posee toda la información genética que determina sus características físicas, tales como el color del pelo, el sexo, la estructura ósea, etc. Su crecimiento y desarrollo será cuestión de tiempo, alimentación y un ambiente adecuado. Entre los 18 y los 25 días su corazón comenzará a latir, a los 42 días el esqueleto está completo, y tres días más tarde habrá actividad neurológica, existirán reflejos y se podrán registrar los impulsos eléctricos de su cerebro.


En el líquido amniótico se mueve como un nadador innato y a la octava semana se pueden detectar los latidos de su corazón y se le puede hacer un electrocardiograma. Así, si se le pone un objeto en la mano, lo agarra y sostiene. A la semana novena y décima entreabre los ojos, traga, mueve la lengua, y si se le toca la palma de la mano, hará un puño. A la décima semana posee huellas digitales, y ya están presentes el cerebro y todos los órganos del cuerpo, de forma que si le hacemos cosquillas en su nariz, el bebé moverá la cabeza hacia atrás para alejarse del estímulo. Entre la onceava y doceava semana se chupa vigorosamente el pulgar y aspira el fluido amniótico. A la semana doce, su cuerpo está completamente formado, sus órganos ya están funcionando y pueden sentir dolor.

Precisamente, a las 12 semanas es cuando se practican la mayoría de los abortos. Con la nueva ley, sancionada por el Jefe del Estado, el aborto se convierte en un derecho que se puede exigir sin ningún argumento por cualquier embarazada, dentro de las 14 semanas de gestación, ampliable hasta las 22 semanas en caso de peligro para la embarazada e indefinidamente en caso de anomalías del feto. La nueva ley permite abortar a las menores sin consentimiento de sus padres. Además, Sanidad paga los anticonceptivos y los abortivos, que se dispensan sin control alguno. Por ejemplo, la píldora del día se facilitó en L’Hospitalet-Vandellós, en el primer mes de su dispensación, a una niña de trece años en dos ocasiones, y, por supuesto, sin conocimiento de sus padres. Poco importa a los políticos del progresismo demagógico el incremento del riesgo cierto de tromboembolismo de estas criaturas.


Una cuestión la de la reforma del aborto que no ha sido solicitada por la sociedad española, ampliamente contraria, ni que tampoco figuraba en el programe electoral del PSOE. Pero, tras el escándalo de las clínicas abortivas del Dr. Morin, se produjo la visita de los empresarios de la muerte a la Moncloa para entrevistarse con Rodríguez Zapatero. Un negocio que genera más de 100 millones de euros libres de polvo y paja. Un negocio hacia donde se deriva además el 30% de los abortos financiados con dinero público. A partir de esa visita, el PSOE busca adaptar la ley para evitar futuros encausamientos de abortistas, ya que la casi totalidad de ellos se mueven en la órbita social-comunista y del nacionalismo. Poco importa a los políticos abortistas que el aborto sea la primera causa de muerte en España, cuando un buen número de ellos tienen raíces en un negocio bien rentable.

Sin duda, el sentido común ha de volver a la sociedad española. Es la hora en que se garantice que el derecho a la vida abarca desde la concepción hasta la muerte natural. Es el tiempo de denunciar sin tregua la hipocresía criminal de este nuevo nacional-socialismo que pretende educar, de forma obligatoria y con perspectiva de género, en el derecho al aborto en todos los niveles escolares, y que busca reeducar a los médicos en la práctica clínica del aborto. La nueva ley obliga a los profesionales sanitarios a objetar “individual y anticipadamente” por escrito, para una vez realizada esta declaración escrita, aplicar la persecución laboral y social a los objetores. Un nuevo nacional-socialismo que tras el aborto, ya plantea la batalla de la eutanasia.

Dirección web: http://reflexioncritica.blogspot.com/2010/03/ni-guardare-ni-hare-guardar-la-ley-del.html

miércoles, 7 de abril de 2010

La CTC defiende la vida, el PP defiende la mentira y la poltrona.

Por su interés y continuando con la linea de nuestro artículo de ayer, publicamos la siguiente entrada del diario electrónico Hispanidad:

Mayor Oreja abunda en el engaño pepero sobre el aborto
El eurodiputado asegura que el PP derogará la ‘Ley Aído’, pero no el aborto

Hispanidad, martes, 23 de marzo de 2010

Y eso es que es uno de los escasos católicos oficiales del Partido Popular.

En la mañana de este martes el diario económico gratuito Negocio organizaba un desayuno informativo en un hotel céntrico madrileño al que fue invitado el eurodiputado del Partido Popular Jaime Mayor Oreja.

"¿Si el PP accede al Gobierno derogaría el aborto, es decir, la ley de 2010 y de 1985?", pregunta Hispanidad.

Esta ley (sin precisar) como derecho representa una degradación moral; además la ley actual sólo puede traer pésimos resultados, señala.

“Se abre en España una nueva etapa perversa y tengo la seguridad, la convicción, de que si el Partido Popular gana las elecciones derogará la actual ley”.

Oreja no hace ni siquiera una mención a la ley felipista de 1985, mucho más dura que la de Aído.

Mayor Oreja, uno de los escasos católicos declarados del PP, ha perdido la ocasión de dar una vuelta de tuerca al asunto y posicionarse, aunque fuera a título personal.

Pero ha optado por el discurso habitual de su partido que continúa con su engañabobos sobre el aborto.

José Luis Panero
joseluis@hispanidad.com


Enlace a la misma: http://hispanidad.com/noticia.aspx?ID=135007

martes, 6 de abril de 2010

La Comunión Tradicionalista Carlista y el Partido Familia y Vida, referentes políticos en la defensa de los no nacidos.

Ignacio Arsuaga, fundador y presidente de la plataforma ciudadana Hazteoir, fue entrevistado hace unos días en Intereconomía. Durante la misma y hacia el minuto 3.30, el entrevistador lee una de las preguntas remitidas por uno de los oyentes, quien le pide información sobre las opciones electorales de quienes defienden la vida de los niños no natos en España. La respuesta de Arsuaga es impecable: Tras descartar a todos los partidos que actualmente detentan representación parlamentaria, señala como únicas opciones realmente defensoras de los no nacidos, a la Comunión tradicionalista Carlista y a Familia y Vida.

http://www.youtube.com/watch?v=fhb_PKqug54

Sin duda alguna la CTC, con su buen hacer e incluso con sus contundentes denuncias cuando estas han sido necesarias, tiene bien ganado el ser ya un referente político a los ojos de personas como Nacho Arsuaga, con quien además, alguno de nuestros afiliados ha mantenido estrecho contacto en el reciente pasado.

Por otro lado, la evidente orfandad política de quienes defienden la vida desde su concepción y hasta su muerte natural, necesariamente ha de arrojar a los brazos de la CTC, a tantas y tantas buenas personas que, aun no siendo totalmente conscientes de la perversión del Sistema, sí desesperan ya de todos los partidos de la denominada “derecha” española que, hasta la fecha, han estado reteniendo el denominado “voto católico”. ¿Qué esperan esas personas para dar el salto?
Cada carlista debería preguntarse: ¿Qué las retiene?

La respuesta es muy sencilla ¿Qué estamos haciendo cada uno de nosotros para dar a conocer y para engrandecer a la Comunión?
¡Ponte en marcha! Porque verdaderamente España y la Iglesia te necesitan más que nunca.

En Cristo Rey

Delegación de Vida y Familia de la CTC

miércoles, 31 de marzo de 2010

La CTC,pide a sus simpatizantes que se den de baja en tuenti

El 23 de este mes y solidarizándose con la acertada y juvenil campaña de la Conferencia Episcopal Española en defensa de los no natos "Es un tú en tí", la Delegación de Vida y Familia fue una de las primeras organizaciones en solicitar públicamente y por medio de internet a todos sus afiliados y amigos, que se dejase de utilizar la Red Social de TUENTI, en respuesta a la negativa de esta compañía, a permitir la publicidad de dicha campaña de la Iglesia en sus medios. Incluso habiendo previamente aceptado y firmado el contenido de la misma.
Os copiamos dicho comunicado:

¡Reenvía este mensaje a todos tus amigos! :


Queridos amigos:

Si eres católico o simplemente cristiano, si defiendes la Vida de los no natos, si buscas la verdad o simplemente, si amas la libertad, debes de salirte de "Tuenti" y no volver a acceder a esa red bajo ningún concepto, mientras no rectifiquen su repugnante proceder ¿Motivo?
"Tuenti" boicotea a la Iglesia Católica y a su campaña pro-vida:
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=7811

Es de vital importancia que los pro-abortistas y los enemigos de la Iglesia conozcan, que su basura moral les ha de costar dinero. Si su conciencia no se remueve enfrentada a la realidad del aborto, que se retuerzan sus facinerosos bolsillos, hasta que se resientan sus ingentes ingresos, verdadro "señor" al que todos ellos han decidido vender sus pobres almas.



En Cristo Rey
Efrén Pablos
Delegado de Vida y Familia de la CTC
www.carlistas.es

lunes, 29 de marzo de 2010

El gobierno del PP de Castilla y León justifica la financiación de la clínica Gimenédica apelando al derecho al aborto

En respuesta a una ciudadana que se quejaba del acuerdo por el que se financia la prestación de abortos por parte de la Clínica Gimenédica, la Consejería de Salud de la Junta de Castilla y León ha justificado el pago de dichos abortos con dinero público apelando al «derecho a la maternidad libremente decidida» de las mujeres. La Consejería asegura que las políticas de protección de la vida prenatal son eficaces mediante el apoyo a las mujeres embarazas y a la maternidad, pero «pretendiendo que el bien jurídico en el momento inicial de la gestación se articule a través de la voluntad de la mujer y no contra ella»
Puedes leer el resto de la noticia en la siguiente dirección:

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=5850

viernes, 15 de enero de 2010

Coherencia frente al aborto

TRIBUNA / MORAL Y SOCIEDADISIDRO CATELA MARCOS
Coherencia frente al aborto
14.01.2010
QUÉ TIPO de sociedad encumbra como a un héroe a quien se juega la vida por un huevo de aguilucho y estigmatiza como a un villano a quien defiende el derecho a la vida de los seres humanos que van a nacer? ¿Qué tipo de legisladores pueden redactar una ley que, a la gestante en dificultades, le entrega un sobre cerrado en lugar de ofrecerle un corazón abierto? ¿Quiénes, como católicos, en el ejercicio de la recta razón, pueden anteponer la disciplina de partido a lo que en conciencia les obliga la fe que profesan?
Me parece claro como el día que el aborto es un crimen. Y no es un parecer entresacado de una declaración episcopal. Le he copiado la frase a Mahatma Gandhi. Aunque en verdad podría haber encontrado documentación abundante para hacerlo, porque los obispos españoles han recordado siempre que toda vida humana debe ser respetada como sagrada desde la concepción hasta la muerte natural. Deberíamos agradecérselo, aunque sólo fuera por el ejercicio de coherencia sistemática que realizan en medio de una sociedad que con frecuencia convierte los principios morales en objeto de compraventa. Pero antes al contrario, no sólo no se les reconoce su aportación, que en deber han de realizar para los católicos, ni su contribución al debate público, sino que se les acusa con falsedades reiteradas.
En este sentido, uno de los embustes más recurrentes es que los obispos sólo reaccionan «cuando un Gobierno socialista establece la ley del aborto o trata de reformarla».
Lo primero que habría que hacer para desmontar el bulo es deshacer la premisa. En España, sólo un Gobierno socialista ha establecido la ley o ha tratado de reformarla. Ningún otro Gobierno ha hecho ninguna de esas dos cosas. En el debe del Ejecutivo de José María Aznar hay que colocar que no mejorara la ley existente y que autorizara la píldora abortiva. Entonces, contra lo que a menudo se oculta o se falsea, la Conferencia Episcopal emitió varias declaraciones denunciando la injusticia que suponía facilitar un medio más para violar el derecho a la vida de los nascituri y las nuevas posibilidades de fraude de ley que ello suponía; al mismo tiempo se pedía la abolición de la legislación abortista vigente (véanse documentos de 18 de junio y de 21 de octubre de 1998; de 17 de febrero y de 12 de diciembre de 2000; y de 27 de abril de 2001).
Entonces, sí hubo reacciones episcopales, distintas en grado y matices de las actuales, porque en justicia no se puede responder igual ante situaciones que son objetivamente desiguales. Ahora, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero da un salto cualitativo hacia atrás en la protección del derecho a la vida con una nueva ley aún más injusta que la vigente, por cuanto trata el aborto como si fuera un derecho de la mujer, introduce subrepticiamente la «indicación social» e impone la propaganda abortista en el sistema educativo; una ley sobre la que se miente cuando nos dicen que trata de articular el derecho de la mujer a ser madre, cuando de lo que de verdad se trata es si, una vez que ya es madre, alguien tiene o no derecho a eliminar al hijo que lleva en su vientre.
Éstas serían, en sí mismas, razones suficientes para considerar que estamos ante una situación nueva que requiere también una respuesta nueva. Pero aún hay una novedad más, bien significativa, que ni siquiera estuvo presente en el escenario de 1985 cuando el Gobierno de Felipe González aprobó la ley del aborto. ¿Alguien recuerda que entonces alguna persona con responsabilidad política declarara que, en cuanto católico, no sólo podía, sino que debía apoyar y votar la ley? Al contrario, recordamos la ejemplar conducta de Francisco Vázquez, entonces parlamentario socialista y hoy embajador de España ante la Santa Sede, que, en conciencia y a pesar de las directrices de su partido, no dio su voto a la norma inicua. ¿Qué tendrían que hacer ahora, ante la nueva tesitura, aquellos políticos que exhiben públicamente su condición de católicos, teniendo en cuenta que la ley Zapatero es aún más injusta que la ley González?
Sin embargo, afirman que van a darle su voto porque no comparten que la nueva ley empeore la vigente. Los razonamientos que dan para ello no pueden ser más débiles. Sostienen, por ejemplo, que con esta nueva ley se reducirá el número de abortos en España. Como deseo es loable, pero insostenible argumentalmente en el debate, porque no se atiene a lo que la ley es, sino a las consecuencias que se anhelan sin base alguna de cara a su posible aplicación. Baste pensar que el 90% de los abortos se realiza actualmente dentro del plazo para que el que la nueva norma prevé tratar el aborto como un derecho de la mujer. Desde las filas del llamado socialismo cristiano se ha llegado a decir, en un ejercicio paradigmático de manipulación del lenguaje, que esto último no es verdad; que «la ley no recoge el derecho al aborto sino el derecho de la mujer a interrumpir voluntariamente el embarazo». Con palabras de Humpty Dumpty, en Alicia en el país de las maravillas, habría que recordarles aquello de que «las palabras significan sólo lo que yo quiero que signifiquen» y que «lo que importa aquí es saber quién manda».
Por último, hay quienes, como católicos, defienden su apoyo y su voto a la nueva ley acogiéndose injustificadamente a lo previsto en Evangelium Vitae, 73. En ese punto de la carta Encíclica, publicada por Juan Pablo II en 1995, se afirma que «un problema concreto de conciencia podría darse en los casos en que un voto parlamentario resultase determinante para favorecer una ley más restrictiva, es decir, dirigida a restringir el número de abortos autorizados, como alternativa a otra ley más permisiva ya en vigor o en fase de votación (…). En el caso expuesto, cuando no sea posible evitar o abrogar completamente una ley abortista, un parlamentario, cuya absoluta oposición personal al aborto sea clara y notoria a todos, puede lícitamente ofrecer su apoyo a propuestas encaminadas a limitar los daños de esa ley y disminuir así los efectos negativos en el ámbito de la cultura y de la moralidad pública». No hay lugar para acogerse a este supuesto por las razones que se han referido: no estamos ante una ley más restrictiva sino cualitativamente más permisiva del aborto, que llega a reconocerlo como un derecho, en lugar de la situación actual, en la que es tratado como un delito despenalizado en tres supuestos.
EN LA CITADA Evangelium Vitae aparecen también dos párrafos diáfanos que, aunque en esta ocasión no se han publicitado mucho, conviene recordarlos y sacarlos a la luz precisamente ahora; pertenecen al mismo número 73 y al 74, y expresan que el aborto es un crimen «que ninguna ley humana puede pretender legitimar» y que «leyes de este tipo no sólo no crean ninguna obligación de conciencia, sino que, por el contrario, establecen una grave y precisa obligación de oponerse a ellas mediante la objeción de conciencia (…). La introducción de legislaciones injustas pone con frecuencia a los hombres moralmente rectos ante difíciles problemas de conciencia. A veces las opciones que se imponen son dolorosas y pueden exigir el sacrificio de posiciones profesionales consolidadas o la renuncia a perspectivas legítimas de avance en la carrera».
He aquí la nueva situación por la que la Conferencia Episcopal, primero por medio del secretario general y luego en la Nota de Prensa de la Asamblea Plenaria, de 27 de noviembre de 2009, se ha visto en la obligación de aclarar a los fieles cuál es la doctrina de la Iglesia al respecto y, en particular, las consecuencias que se derivan para los católicos de apoyar públicamente y/o dar su voto a una ley abortista que empeora la protección legal del derecho a la vida de los que van a nacer. Ésta ha sido la respuesta, siempre coherente, de quienes, independientemente de la coyuntura social y política, han alzado su voz en favor de los más débiles e inocentes; de aquellos seres humanos que aún no pueden hablar, ni sindicarse, ni escribir un artículo, ni votar un asunto que les afecta tan directamente.
Isidro Catela Marcos es director de la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal Española.