martes, 2 de octubre de 2012

La Generalitat engaña al arzobispo de Barcelona y sigue realizando abortos en el Hosital de Sant Pau

 

Las pruebas son irrefutables: La documentación que aportamos demuestra que la dirección del  Hospital de la Santa Creu  y de Sant Pau de Barcelona sigue realizando abortos y que por tanto, se ha engañado nuevamente a Su Eminencia, el  Cardenal  Martinez Sistach.
Además, el texto de la revista Rol que enlazamos deja patente la cruel ignorancia con la que se trata a las mamás que sufren el Síndrome Post Aborto, que por cuestiones políticas e ideológicas, es sistemáticamente olvidado, provocando un inenarrable sufrimiento de dichas madres, que llegan al punto de no poder soportar el contacto con el resto de sus hijos.
Entra en nuestro enlace y firma nuestra alerta solicitando a la Generalitat catalana que deje de engañarse al Arzobispo de Barcelona y que retire sus sucias manos de un hospital que, aunque no es de la Iglesia, se fundó bajo los principios cristianos y además, mantiene en su dirección,   representación del arzobispado de Barcelona

En el número de este mes de septiembre de 2012 de la revista Rol (que es la revista especializada en enfermería de mayor difusión en España) y en la pág. 30 y dentro del apartado “sujeto de estudio”, se menciona un aborto realizado en el Hospital de Sant Pau: Concretamente hablan de un aborto gemelar que se encontraba en la semana 24 de la gestación, en el que se diagnostica algún tipo de malformación en uno de los niños, por lo que “se procede a una ‘REDUCCION’ del mismo. Como consecuencia de ello, el segundo feto nace prematuramente con problemas respiratorios importantes debido a su inmadurez. Cuando la madre acude a la unidad neonatal a ver a su hijo, la enfermera detecta gran cantidad de pensamientos negativos en ella, que interfieren notablemente en el proceso de vinculación con su hijo”.
En la pág. 31, en el apartado identificar pensamientos negativos, se expone un caso clarísimo de SPA (Síndrome Post Aborto),  de cuya ignorancia queda constancia en la misma pág., concretamente en el apartado análisis de los pensamientos (y no sólo ignorancia del síndrome, sino desconsideración del sentimiento de culpa y luto así como de anulación de la conciencia de madre del niño abortado, a través de la manipulación psicológica y de ninguneo constante de la persona que es ese niño asesinado.
Además y en lógica consecuencia del rechazo materno fruto del aborto (que se niegan a mencionar y aún más a relacionarlo con el malestar de  la madre, por muy evidente que esa relación sea), se asume que también se produce un fuerte sufrimiento en el bebé no abortado, cuando menciona que: En la técnica conocida como ‘Madre Canguro’, que consiste en poner al bebé encima de la madre en contacto piel con piel  para intentar que estén ambos, madre e hijo, en las condiciones más parecidas a las que la naturaleza tiene previstas en edades de gestación tan tempranas (28 semanas) pero esta técnica solo tiene efecto si la madre se halla en una situación de transmitir una actitud tranquilizadora y amorosa hacia su hijo. De lo contrario, cuando la madre está llena de  miedos, ansiedad e inseguridad, el bebé percibe de una manera extraordinaria estos sentimientos y desestabiliza sus contactos...
 La especialista finalmente, en vez de afrontar el problema del Síndrome Post Aborto de la madre, busca en la angustiada madre un alejamiento de la realidad, al ocultar deliberadamente el problema que, sin duda, volverá a sufrir dicha mamá, en los momentos de máxima tensión que la vida le depare y que al estallarle, en ocasiones les lleva incluso al suicidio. Para documentarlo, copiamos algunos de las frases atribuidas a la mamá:
“Pienso que no sabré cuidar a mi hijo” y  “Nunca volveré a la normalidad, esto no acabará nunca”… “Un pensamiento que tengo muy a menudo es que me siento culpable porque cuando se murió el otro niño y me dijeron que sería difícil mantener a Juan en buenas condiciones, pensé que lo mejor era que él también se fuera (se pone a llorar)…
 Termina la enfermera asegurando que: “Casos como el de esta madre los hemos vivido muchas veces y realmente los aspectos emocionales llegan a bloquear intensamente la relación madre-hijo. Su realidad es que se ha de separar del recién nacido y volver  a casa con la barriga vacía”…


 Absteniéndonos de juzgar a la “profesional”, nos limitamos a resaltar que en el Hospital de Sant Pau y de la Santa Creu de Barcelona, se siguen realizando abortos. En consecuencia y como nosotros venimos denunciado, la dirección de dicho hospital y la Generalitat, están ocultando datos y engañando sistemáticamente al arzobispo de Barcelona.

 Te pedimos que firmes la carta que encontrarás en este enlace, que remitiremos al Excelentísimo “Sr. Conseller de Salut” de la Generalitat, con copia a Su Eminencia Luis Martínez Sistach, Arzobispo de Barcelona.



Publicado en Barcelona,1-10-2012